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EL CORREO

 

Madrid / Málaga
14.04.2004

Desarticulan una red que utilizaba perros para Introducir cocaína

Los animales eran sometidos a una operación quirúrgica para cargarlos con cilindros de droga y los volvían a abrir cuando llegaban a destino
   
   
Trece personas, nueve de nacionalidad colombiana, dos venezolanas y dos españolas, han sido detenida por la Guardia Civil en Madrid y Málaga como presuntas integrantes de una red que utilizaba perros para el tráfico de cocaína. En la operación se han intervenido seis kilogramos de esta sustancia. La droga se encontraba en el interior del organismo de seis perros, que fueron intervenidos quirúrgicamente para extraerla, informaba ayer la agencia Efe.

La 'Operación Meiga' comenzó a finales del pasado febrero, cuando se tuvieron indicios de que varias personas se dedicaban al tráfico de cocaína en distintas localidades de la provincia de Málaga.

Las investigaciones permitieron identificar a algunas de estas personas, por la que se estableció un dispositivo de seguimiento y vigilancia. Gracias a esta labor, la Guardia Civil tuvo conocimiento de la llegada al aeropuerto de Barajas de un vuelo procedente de Colombia con una partida de cocaína oculta en varios envíos declarados como animales vivos. Los agentes comprobaron la existencia de seis jaulas en las que se encontraban otros tantos perros, aunque al ser examinadas no hallaron ninguna droga.

Los encargados de la investigación decidieron entonces sacar placas radiológicas a los perros, que desvelaron la existencia de cuerpos extraños fuera de la cavidad intestinal. Los animales fueron entonces sometidos a cirugía, lo que permitió extraerles 49 cilindros recubiertos de látex que contenían 4.550 gramos de cocaína de gran pureza.


Tres meses de espera

Todos los animales sobrevivieron a la intervención y fueron ingresados en vigilancia postoperatoria en un centro de acogida de animales de Madrid, donde se recuperan satisfactoriamente. El método de ocultación de la droga, poco conocido hasta ahora, consiste en la introducción de cilindros de cocaína en la región abdominal del perro a través de una pequeña incisión, que después se cierra mediante sutura. Una vez que la herida cicatriza y vuelve a crecer el pelo, para lo que esperaban entre uno y tres meses, los animales son enviados en avión al país de destino de la droga.

Los arrestos se realizaron en Madrid, Barajas, Leganés -donde fueron detenidos el venezolano J.E.B.B. y su compañera, la colombiana N.P.G.G., principales responsables de la red- y Málaga. En total trece personas.

En la operación, que continúa abierta, por lo que no se descartan nuevas detenciones, también fueron intervenidos útiles para la manipulación de la droga, dieciocho teléfonos móviles, cuatro vehículos, más de 20.000 euros en metálico y numerosa documentación que está siendo analizada por los agentes encargados de la investigación.